En todas las escuelas de marketing y publicidad se enseña el importante valor que tiene el briefing y como debe elaborarse dicho documento, pero por desgracia en demasiadas ocasiones se prescinde de él o se realiza deficientemente.
El briefing es un documento escrito donde el departamento de marketing debe reflejar los objetivos que se quieren lograr con la publicidad. Lo crea la empresa cliente con su información del mercado y con las líneas básicas del plan de marketing de la marca que desea publicitar. Es un documento resumen, muy sintético, que facilita la labor de las personas que van a acometer el diseño de la campaña.
Si quieres que tu estrategia de marketing sea efectiva, el briefing debe de estar bien realizado, de lo contrario todo lo que se derive de él estará mal planteado. Puede parecer un trabajo innecesario y a veces tendemos a saltárnoslo porque nos parece obvio, pero es esencial para lograr la consecución de los objetivos publicitarios y transmitir adecuadamente la estrategia de la acción que se va a realizar.
El briefing debe de responder y aclarar las siguientes cuestiones:
1. Debe de dar información clara y concreta de la empresa. ¿A qué categoría de negocio pertenece?, ¿cuales son sus particularidades?, ¿quiénes son los líderes del sector? y además debe de proporcionar información sobre la marca ¿cuando fue creada?, ¿tiene una imagen desarrollada?, ¿cuenta con un manual de marca?
2. Debe expresar claramente el encargo, establecer los objetivos y especificar lo que se pretende lograr con ellos, esto es fundamental para que la agencia pueda realizar una campaña adecuada. Si no se tienen las ideas claras, difícilmente se podrá hacer una campaña coherente. Debemos de tener en cuenta que no se trata simplemente de enumerar las condiciones deseables y genéricas, aquellas que ya todos suponemos o conocemos, si no expresar claramente y sin lugar a dudas, lo verdaderamente importante de lo secundario, de no hacerlo difícilmente sabremos si la campaña es la adecuada.
3. Debe de haber un presupuesto, o al menos establecer la franja económica a la que tendrá que acomodarse el proyecto. La mayoría de las veces los profesionales se ven obligados a averiguar por si mismo este trascendental dato.
4. Debe definir el target y proporcionar la información necesaria para saber a quién nos estamos dirigiendo, lo importante no son los datos puramente sociodemográficos si no los que nos dan pistas sobre qué hacen y cómo son las personas a las que se dirige la campaña.
5. Debe de señalar cómo queremos que se nos perciba en el mercado en relación con nuestros competidores. Es el momento de establecer el tono y estilo de nuestra comunicación, como queremos trasmitir la idea principal.
Cuando hemos realizado en profundidad todas estas tareas, descubrimos que es mucho más fácil valorar y preparar las acciones publicitarias. Ahorra costes, facilita el trabajo de la agencia y sobre todo nos permite ser mucho más certeros y llegar más eficazmente a nuestro público.